Cambios en la menopausia – La menopausia no es clausura, es reinvención
Íntimo con Virginia Argüelles y la Dra. Edelmira Cárdenas
Glory Days: los años gloriosos también llegan en otoño
Porque los años de la menopausia pueden ser gloriosos. No porque no haya pérdidas —que sí existen—, sino porque también hay ganancias que antes no estaban disponibles.
En Íntimo, conducido por Virginia Argüelles, la conversación con la Dra. Edelmira Cárdenas pone sobre la mesa una idea contundente: Nos han ido clausurando por etapas.
Primero la menstruación como tragedia.
Luego el embarazo como advertencia.
Y ahora la menopausia como sentencia.
Pero ¿y si el otoño no fuera decadencia, sino transformación consciente?
El decreto social: “Resígnate”
Culturalmente hemos aprendido a leer la vida femenina como estaciones:
- Primavera: juventud, deseo, energía.
- Verano: plenitud, pareja, hijos.
- Otoño: caída, pérdida.
- Invierno: silencio, cierre.
El problema no es la metáfora.
El problema es el juicio.
Sí, el climaterio trae cambios reales:
- Disminución de masa muscular.
- Alteraciones hormonales.
- Baja de lubricación.
- Cambios en el deseo.
- Transformaciones corporales.
Negarlo sería irresponsable.
Pero convertirlo en tragedia es cultural.
Lo que nadie dice: también hay ganancias
Virginia lo expresa con claridad: ahora muchas mujeres pueden trabajar en sus propios proyectos de vida.
Antes, la energía estaba enfocada en:
- Sacar adelante a los hijos.
- Acompañar pendientes familiares.
- Sostener dinámicas de pareja.
Hoy, con los hijos creciendo o fuera de casa, surge una pregunta poderosa:
¿Qué quiero yo ahora?
Incluso la pareja se redefine. Algunas mujeres se reencuentran con su compañero. Otras deciden separarse. Y sí, las separaciones aumentan entre los 50 y 60 años.
Cuando alguien pregunta: “¿Y ya para qué se separan?”, la respuesta es simple:
Para vivir distinto.
El otoño puede convertirse en una nueva primavera.
El mercado del miedo y el cuerpo “perfecto”
Ante el miedo a envejecer, surge una industria poderosa: el “arreglo”.
Rejuvenecimiento vaginal.
Reducción o aumento de labios.
Inyecciones para “mejorar” el punto G.
Procedimientos para “apretar”.
Pero la pregunta clave es:
¿Está descompuesta la genitalidad femenina?
No.
Puede que no haya sido explorada.
Puede que no haya sido comprendida.
Pero descompuesta, no está.
La vulva está llena de terminales nerviosas susceptibles de placer. Intervenir quirúrgicamente sin información suficiente puede disminuir sensibilidad.
¿Por qué seguimos genitalizando la sexualidad?
La piel es el órgano erógeno más grande.
El cerebro es el órgano sexual más poderoso.
Un susurro en el oído.
Una caricia en el cuello.
Una fantasía compartida.
La sexualidad es mucho más amplia que la genitalidad.
El deseo sexual es deseo de vida
Una de las frases más contundentes del programa:
“El deseo sexual es deseo de vida.”
Dime cómo vives y te diré cómo tienes sexo.
Si durante años pusiste tu energía en la cancha del otro —esperando que alguien te provocara, te satisficiera, te completara— llegar al otoño sin herramientas puede sentirse complejo.
No somos cubetas que alguien deba llenar.
La capacidad para el placer está presente hasta el último día de la vida.
Estudios recientes demuestran que mujeres sanas física y mentalmente, positivas, creativas y con buen sentido del humor, no experimentan una disminución significativa en su libido ni en su satisfacción sexual tras la menopausia.
La diferencia no la marca la edad.
La marca la actitud frente a la vida.
El orgasmo femenino: una conversación pendiente
En un congreso internacional de sexualidad se habló del orgasmo femenino y de un dato contundente: un porcentaje superior al 60% de mujeres ha experimentado ausencia o dificultad orgásmica.
Información hay.
Juguetes sexuales hay.
Autoerotismo hay.
Pero si nunca trabajaste tu erótica, si no conoces tu mapa erógeno, si no te haces responsable de tu propio placer, ¿cómo esperar que mágicamente en la menopausia todo mejore?
La sexualidad también se entrena.
Se cultiva.
Se actualiza.
Renovar o morir: vamos a vivir más tiempo posmenopáusicas
Si el promedio de vida ronda los 80 años, pasaremos más tiempo siendo mujeres posmenopáusicas que jóvenes.
Eso cambia la perspectiva.
No es una etapa breve.
Es una etapa larga.
Por eso, la invitación es clara:
Aprender a ser deseantes y deseables.
Ser deseante no es esperar que alguien te active.
Es mantener viva tu curiosidad, tu energía, tu creatividad.
Ser deseable no es tener 90-60-90.
Es estar viva, presente, receptiva.
A nadie se le antoja compartir la vida con alguien que se siente muerto por dentro.
La sexualidad es inteligencia emocional
La satisfacción sexual no depende únicamente de hormonas. Está determinada por:
- Expectativas.
- Historia personal.
- Relación de pareja.
- Salud mental.
- Actitud frente al cuerpo.
Sí, puede haber sequedad vaginal.
Pero también existen lubricantes.
Sí, puede haber cambios corporales.
Pero compararte con un cuerpo de 25 años es una batalla perdida.
“De los cuerpos no se habla”, dicen las nuevas generaciones.
Y quizá ahí hay una lección: el cuerpo no es un obstáculo para vivir tu erótica.
Actualizarse también es estudiar, crecer, reinventarse
La Dra. Edelmira lo ejemplifica desde su propia vida: seguir aprendiendo, titularse en un nuevo doctorado, viajar, explorar, dar conferencias, abrir conversación.
Eso es actualización.
Así como no dejamos que un celular se vuelva obsoleto, tampoco deberíamos permitir que nuestra mente lo haga.
El aprendizaje constante mantiene viva la chispa.
En este punto, la educación se convierte en una herramienta poderosa de reinvención. Instituciones como la Universidad Mexicana de Estudios y Posgrados (UMEP) comprenden que el crecimiento académico no tiene edad.
La madurez puede ser el mejor momento para:
- Profesionalizarte.
- Retomar estudios.
- Certificar conocimientos.
- Emprender con mayor claridad.
- Construir un proyecto propio.
La menopausia no es retiro.
Es redirección.
El otoño también florece
Cada etapa tiene su fruto.
En primavera hay mango.
En verano sandía.
En otoño higos.
No se trata de negar los cambios.
Se trata de dejar de vivirlos como sentencia.
El deseo no se jubila.
La creatividad no caduca.
El placer no tiene fecha de vencimiento.
Lo que trabajas en tu vida se acrecienta.
Si cultivas tu vitalidad, crecerá.
Si cultivas miedo, también.
Conoce más sobre sexualidad
Si estás en tu propio otoño y sientes que es momento de actualizarte, reinventarte y construir una nueva etapa profesional y personal, este puede ser el momento ideal.
La educación es una forma concreta de mantener vivo el deseo de vida.
Descubre los programas académicos de UMEP y transforma esta etapa en una oportunidad real de crecimiento.
👉 Conoce más en: https://umep.edu.mx/inicio/
Porque la menopausia no es clausura.
Es tu temporada de Glory Days.